
Aquel que se levante tras ser una y otra vez derrotado... Es como poseer la eterna fortaleza del Ave Fénix, de las cenizas hiergue y emprende un vuelo mucho más fuerte.
Suponiendo que las cosas marchen tal y como uno las desea, asumiendo que todo, absolutamente todo, lo vivímos a nuestro modo; podriamos llegar a la conclusion de que quiza el no afrontar muchas veces las cosas tal y como son, marcan notoriamente el estigma propio de la insatisfacción. Desde tiempos memorables y lugares remotos, la fábula del Ave Fénix enmarca el ejemplo más creativo que un fumado pensador pudo tener. Mira que eso de ver que un ave se levante del fuego y de las cenizas, esta mamón no? pero, reflexionando un poco, se llega a una analogía bastante aplicable a lo que cotidianamente le llamamos un fracaso; como en el primer articulo de este espacio lo mencioné; cada evento sucede bajo circunstancias muy específicas.
El Ave Fénix, caracterizada por una enorme estatura, de alas casi tan largas como las de un avión, un pico triturador y un plumaje que hasta las huacamayas envidiarían, siempre mostró capacidades muy únicas, no obstante, con toda la enorme seguridad que su percha le daba, lo mas que mas ansiaba el ave era tener una hegemonía permanente que hiciera a los demás, fieles a su belleza y destreza.
El Ave Fénix era siempre identificada por ser el Ave que tenia mayor fuerza, con esto trato de decir que era defensora por naturaleza pero a su vez orgullosa. Surcando los aires un dia, notó que el resto de las especies huía despavorida por sus vidas; lo mas angustiante para el Ave Fénix era el hecho de que nadie tenía la atención de explicarle que sucedía. Notablemente extrañada, empezó a darse cuenta que todos actuaban igual, como si hubiesen memorizado un guión.
Poco a poco el valle donde el Ave Fénix reinaba, fué quedando desolado y vacío, solo un Ave de caracteristicas similares a las del Fénix se atrevió a encararla; logrando una total confusión sobre la situación, el ave retadora le hizo ver que buscar la hegemonía perpetua es imposible, pues la hegemonia no es sinónimo de respeto, lealtad y mucho menos de cariño. La aficion del Ave Fénix por prebalecer, lo hizo altamente egolatra, tanto que subestimaba e insultaba el sexto sentido del resto de los animales, los humanos siempre le parecieron un juguete pues nadie se podia imaginar siquiera atraparlo; en pocas palabras, se sintió superior e ignoró completamente que su sentido de alarma lo había perdido. El ave retadora tremendamente saceada de ver que el Ave Fénix seguía con el impacto de la cruel verdad, emprendió un vuelo tan rápido, que Fénix ni siquiera lo notó. Cuando una especie pierde el sentido de alarma y supervivencia es practicamente lo mismo a perder la sensibilidad, la vista o el oido. La tierra comenzó a colapsar, enormes grietas llevaban a los más profundo de la tierra todos esos hermosos arboles y pastizales, las erupciones de tierra y gases perturbaron aún mas a Fénix, mas cuando se dió cuenta que por eso habían huido todos.
El Ave Fénix por mas que intento volar, no pudo pues su supervivencia hace mucho se habia marchado. No pasó mucho tiempo para que el rey de Fuego (un pinche volcan que estaba por ahi) hiciera erupcion; las tierras se hundieron, el cielo se torno negro, todo parecía ser una enorme tumba para una enorme Ave. Al no poder emprender el vuelo, resignada espero la muerte, una grieta hizo que cayera al corazón de la tierra. Las alas fueron las primeras en morir, su enorme cola empezaba a calcinarse, su plamuje se torno de un palido color oro pues el calor quemó tambien las plumas, su pico triturador, lo ultimo que le quedaba emitió un sonido tan fuerte por el insoportable dolor que su sentido de supervivencia regresó a el.
El tiempo pareció detenerse, el Ave Fénix convencida de que recuperó su sentido gracias al dolor, notó de nuevo que sería una tumba enorme para el, pero reflexionó que no era por su gran tamaño o grandeza; si no por que el odio que creó con el resto de las especies no podría irse por un hueco tan pequeño. El Ave Fénix con enorme furia cayó en la razón del ave retadora quien gozaba su icertidumbre, sus alas casi echas cenizas respondieron al sentido de supervivencia, con gran estilo aletearon para sacar del abismo al Ave Fénix, su cola practicamente en llamas iba dejando a su paso una estela de fuego como si tratase de juegos pirotécnicos, su plumaje adoptó un color similar al del fuego y su pico, podia trinar mas fuerte que el sonido de una tormenta electrica. El Ave Fénix lo hizo, recuperó a su única amiga, la supervivencia. Fué entonces que el Ave Fénix perdió la arrogancia, pero adoptó la sabiduría y la filosofía de la muerte, por encima de todo busca revancha a quien la gane una partida; se creé que el Ave que retó a Fénix no fué alguien mas, que su propia conciencia, por eso es a la unica especie a quien no le gana revanchas, pues irónicamente ni el Ave Fénix ni nosotros, ni ninguna especie del planeta, sabemos que lo unico que nos domina a nosotros, somos nosotros mismos...
La fabula del Ave Fénix tiene multiples interpretaciones, no son todas buenas, no son todas malas, lo que si es verdad es que pocos tienen la facultad de querer luchar en contra de todo y demostrar que uno sigue siendo tan fuerte, como cuando en verdad lo eramos, sin importar todo lo que tenga que luchar, su unico motivo es alzarse como el más grande.






